Tsunami literario.

CAPITULO 57
Desconexión. Rotación de roles. Revestirse de amor y quitarse la podredumbre de Cioran. Resurgir del Nuevo Hombre. “Enséñame más, tú que entiendes”. Tiene ganas de verle, pese a sus engaños y a sus infidelidades. Flequillo Loco y enamorado, con los nervios de punta con su Jantipo. No le han seguido. En las últimas citas ha controlado por el espejo retrovisor. “No me han seguido”. Repite una y otra vez.... Respiraba aceleradamente cada vez que le daba el esquinazo a su mujer y se citaba con su hoplita favorito. Empieza a estar cansado de engaños. Le encantaría perderse con él en Cabo San Luís. Tener una finquita. Nadar desnudos en el azul turquesa del Pacífico. Ver las ballenas jorobadas. Una chocita. Los dos. Solos ellos dandose revuelcos como en “De aquí a la eternidad”, sudodoros y famélicamente ardientes encima de la arena dorada de una playa del pacífico mexicano.
El sueño termina, desvaneciéndose y dejándole exhausto, como es habitual, suave, vitriólicamente ensombrecido con su vida de múltiples y reincidentes engaños a su mujer, que, a su vez, son correspondidos por múltiples y reincidentes engaños de su amante.
Mejor cambiar de tema: se mira su maravilloso tupé.El sol desvanecido dibuja regueros dorados en su Flequillo. Es un día glorioso, como el día en que, en unos aseos públicos, conoció la inversión y el amor de otro hombre. Sambo, un informático culturista rubio y lampiño de Tampere, le descristianizó y le puso en la órbita del Entendimiento. Se tocaron los huevos mutuamente en el urinario y aprendieron que el rencor rojo debe tener una eclosión natural, armoniosa, pura. Se dieron por el culo frenéticamente, con pasión juvenil abstractamente comprometida, desencajada. Exoftalmía: por empete-desenfrenado: relájate, bribón, que voy con la brocha. ¿Nos depilamos juntos mañana viendo una película de locazas gladiadores? Mordieron un pañuelo de encajes, rosas, por supuesto, para ahogar los gemidos.
Luego, luna de miel. Acapulco decadente y glorioso. Tierra de jotos, mariachis y pedos etílicos de tequilla rebajado con limón.
La dorada corona se refleja en el espejo retrovisor. Es su aura. Siempre ha sido un emfant terrible: pero en el lado del vencedor. Cabo San Luís está muy bien, para pocos días. Luego hay que vivir, hay que pagar facturas. Las chocitas están muy bien para 4 días, pero luego son cutres e infectos chamizos llenos de mosquitos y babesias. Mejor sigo cobrando mi sueldazo de 5000 al mes, más lo que me pasa el chino. Abre la boca para saborearlos. Flequillo es cantautor de la Nueva Izquierda, Flequillo ya ha dejado atrás la vida espartana. Ahora hay que luchar por la progresía, pero con una buena paga. Me gusta dormir con pieles de armiño. Viva la Lucha de clases, pero no me ralles el Jaguar, que me irrito. Bien, mientras Mr. Huang mande el sobre rezumaré cariño. Si no: hacemos redada.
Libro Selma Heckler: Novela negra.

Juan Corbolán; irrupción en la “novela negra”
por Francisco D. de Otazú
Juan L. Corbolán, médico y farmacéutico experto en drogas, irrumpe en la novela negra española con dos pequeños casos policiales en los que se retrata el rostro más negro de nuesta sociedad.
Acabo de leer tres libros de un compañero de diversas inquietudes, al que he conocido por medio de la red.
Uno de ellos es del todo diferente con respecto a los otros dos, se trata de un manual sobre los dopantes deportivos (“¿Doping o entrenamiento?”), y no soy persona autorizada para comentarlo.
Pero sus conocimientos sobre drogas alcanzan también al área policiaca o de novela negra, géneros que no son idénticos, pero si emparentados. Al segundo corresponden los otros dos libros.
El autor, murciano, es buen conocedor del mundo del deporte, es oficial eventual (Reservista Voluntario) del cuerpo de sanidad militar, médico y doctor en farmacia, trabaja precisamente como inspector de farmacia. De no haber leído su biografía, sospecharíamos encontrarnos igualmente por sus conocimientos sobre la materia, de un forense, un policía, psiquiatra o similar.
En sus tramas no faltan los detalles de humor y de crítica social y política, que son elemento esencial del género negro, mucho menos inocente y bienpensante que la novela detectivesca pura, del tipo Holmes o Poirot. Hay alguna denuncia particular del aborto y de la decadencia moral, pero sin incurrir en apología o amargura.
También referencias la mitología, astrología, substanciales en alguna pista, a la literatura y la historia clásica y contemporánea. En delgados volúmenes no se puede pedir más. Paco Taibo debería llevar a Juan López Corbolán a la “Semana Negra” de Gijón como prometedora estrella del género.
Pero probablemente en su viaje anual en tren, vago remedo del Orient Express de Ágata Christie, recriminase a su corte de la progresía más amargada de ambos lados del charco sobre sus excesos con la bebida, el café y otras cosas. Claro que habría que admitir que son elementos identitarios del género. Y del ambiente pesebreramente subvencionado.
Todos ellos se pueden conseguir en red googleando los títulos.
El “sofista” es una novela del género negro. Cuenta la investigación de unos asesinatos en una tranquila ciudad provinciana de la España mediterránea. El autor utiliza el seudónimo de Selma Heckler. Se trata de una novela de misterio en la cual se investigan una serie de asesinatos rituales. La psicología del asesino y los métodos de investigación criminal están basados en metodología utilizada en la realidad por la policía científica siguiendo los protocolos estandarizados de la criminología.
Igualmente interesante es la aparición de un personaje denominado profiler o con la misión de realizar el perfil psicológico del serial killer. Un poco en la estela de Ed Mc Bain, Heckler nos introduce en el lumpen de los bajos fondos de la ciudad y nos ofrece una sorprendente final a ritmo trepidante con lo que los autores anglosajones definen como "griping lectura" el autor nos encandila y nos sumerge en los entresijos y vericuetos del submundo policial. Muy bien y sencillamente retratado, en esta ocasión lo importante es la atmósfera y de menos es identificar al asesino y la inexorabilidad de su captura.
La trama de "los despojos del Diablo" se desarrolla en una tranquila ciudad provinciana de la España profunda donde de repente aparece el cadáver de una mujer brutalmente asesinada. Hay elementos de satanismo. A partir de ahí, siguiendo la metodología policial se encadena la acción en la cual un tiro de investigadores liderados por Aureliano Moon, un experto médico forense, Anna, la pizpireta criminalista y Pencho, un sabueso antihéroe más cercano al clásico detective perdedor de la novela negra que al de genial deducción en la policiaca, forman la esencia de una novela trepidante y embaucadora con ciertos dejes sardónicos irónicos en la mejor tradición de la novela negra contemporánea.
El mal existe. Excepcionalmente aparece teatralmente en torno al macho cabrío. Pero siempre en torno a las pasiones y debilidades humanas.
Francisco D. de Otazú
Presentación Literaria: El Contador de Arena.

Presentación Novela. El CONTADOR DE ARENA.
Sala de Ambito Cultural de El Corte Inglés. Alicante.
Una novela negra ambientada en el lumpen de una ciudad en la que se desencadena una epidemia por la manifiesta estupidez de ciertas "autoridades sanitarias" y pese al esfuerzo casi hercúleo de algunos profesionales por evitarla.
¿Es posible una epidemia de peste neumónica hoy día?
Esa es la base de ésta novela con crítica feroz al sistema de partidos, de mangantes, de huelebraguetas y de casposos personajes que se entremezclan en el lumpen de una ciudad imaginaria donde se desencadena, por impericia, manifiesta imbecilidad y egolatría paranoide, una viscosa historia de engaños, manipulaciones, estulticias , con un desarrollo imprevisto.
Está basada en la obra del mismo nombre de uno d elos científicos más famosos de la Edad de oro de Grecia: Arquímedes.
Esperamos que al autor no se lo cepillen como al pobre sabio de Siracusa, al cual un legionario romano dió muerte con su espada.
¿Ha visto "Estallido" o " Outbreak" con René Russo y Dustin Hoffmann?.
Pues se basaron en ésta novela, que al no tener copiraij. ( Uno estuvo interno con los Metodistas muchos años y desarrolló un sentido franciscano del mundo:tó er mundo es bueno"). Fué fusilada para que Hollywood , sin pagar un duro, le hiciese como a Ed Mc Bain y los personajes de sus novelas de "Canción triste de Blue Hill", basados todos en sus personajes Steve carella , meyer meyer y demás de la 87 th Precint.
Tiembla, Dashiell.

CAPITULO 34
La Reína de las Mamadas fue advertida: tendrás sólo unos pocos segundos. Deberás poner el micro en el bajo del asiento delantero, mientras le trabajas el falo a Flequillo. Los trogloditas son dos, el chófer y un tipo grande como armario de tres puertas ex—paracaidista de la BRIPAC que va delante mira alrededor y está a punto de localizarles y antes de que les escanee, deciden abrirse. Hacen doble embrague y salen de najas, perdiéndose en el horizonte en pocos segundos.
Se cruzan con un tipo vestido de negro, con sueños magenta iridiscentes, lleno de odio cainita. Acaba de prenderle fuego a un indigente, culminando el vórtice de sus demonios internos de odios infinitos. Una larga lista de agravios que cada día aumenta. Lleva un bidón de 3 litros, con restos de gasota; el Pirómano acaba de matar a un sin techo, aun pobre diablo de 62 años, honesto electricista que se ha dejado los cuernos durante 29 años trabajando para otros y que, por obra y gracia de la crisis y del tiñalpa de la ceja con el apoyo incuestionable de sus mariachis, perdió su curro hace seis años; y desde entonces, vive –vivía- en la calle. Buscándose la vida como mejor podía. Había tenido ya varios conatos de agresión por parte de los cabezas rapadas, cabezas chorlitos, de los niños goma con ganas de resuello salvaje en las madrugadas violentas. Hasta hoy. Hace un cuarto de hora, la Parca ha encontrado a Juan de Dios, el electricista en paro. Matar a un sin techo. Matar a un ruiseñor. Harper lee, chúpate esa. Atticus Finch llegó tarde al rescate. El hideputa se revuelve con la marca acme del odio en su cara. Le tiembla el pulso. Quiere vomitar, pero sólo es de la emoción y de la farlopa, no de remordimiento. Ahora, no ni hace ni tan siquiera un cuarto hora, cuando le ha prendido yesca al pobre hombre. Estaba acurrucado, entre cartones y apalancado en un banco. Todavía guarda en su rinencéfalo el Pirómano los gritos del vagabundo. Kentucky Fried Chiken. Parrillada de mendigo. Pollo a l´ast. Mendigo refrito al NAPALM. En la plaza cerca del Mercado central. No en el Bronx o en medio de Minnesota, en lugares de imposible pronunciación. En la plaza de San Juan de Vilarrasa (1), en València. En el escenario del levante negro español.
El coche de B estaba delante. Y o ha visto todo. Plaza de Lluch. Seis menos veinte de la fría madrugada de Febrero. El Pirómano asesino inicia su carrera criminal. El entonces y el ahora se confunden. No más tragar. La lista de odios reciclada cada madrugada hace que ahora se sienta libre. Se balanceó sobre sus sneakers de lujo, traídas de USA y recompradas en la Base americana cercana. El Pirómano se detuvo. Suena un claxon y ve a un tipo en un buga verde oliva, a seis metros de él. Un Citroën verdoso. Imposible, no ha podido verle. Los efluvios de gasofa se esparcen y le delatan. Deshazte del bidón. Abandona a escape el lugar. El pirómano se detiene, asombrado. El otro no hace la más mínima intención de denunciarle. Hasta le parece observar una mirada cómplice. El Pirómano asesino acaba se pierde en la noche.
(1) Hecho verídico. Febrero 2012.
Mafias Chinas.

CAPITULO 12
Su señoría el Juez FPI: Flequillo Perfecto Inmaculado, leyó el informe del Grupo Udyco, recién emitido de Madrid y llegado por correo hacía sólo unos minutos.
“Se sospecha que esta estructura organizada de la MAFÍA CHINA en ALICANTE Y VALENCIA Y MURCIA es a través de las llamadas “tríada”. Sabemos de la Existencia en España de dos grandes mafias. La del “Maestro del Incienso, o número 438” y la del “Bastón Rojo" ó número 426. Los números se emplean para facilitar la comunicación a través de web cam, anuncios en los periódicos y otros medios que no conocemos. Tienen una estructura militar y un código severísimo. Sospechamos que u “436” tiene bajos sus órdenes a varios “bastones rojos” ó “ 4262 y cada uno de éstos “jefes de compañía”, tienen unos 50 “soldados” , también llamados “49”, que son la parte inferior de la jerarquía. La base de la pirámide. Los machacas. Los soldados Sey Kow Jay que realizan un durísimo juramento, del cual poco o nada conocemos”.
El juez levantó la cabeza. El flequillo rubio le siguió, impecable en su cinética ondulatoria. Sabía que había una cámara de TV abajo, así que les hizo subir a los operarios de TV y, una vez encendida la cámara, les indicó a sus mariachis, un asombrado Secretario Judicial recién salido del horno que aún no conocía las veleidades del trencilla de las puñetas y dos amanuenses de lujos, estómagos agradecidos.
“No quiero saber más de éstos delincuentes, bueno, delincuentes no, precisamente por eso: porque lo que son es luchadores de la sociedad proletaria u consumista que se rebelan contra esa oprobiosa sociedad capitalista”, dijo secamente. “Quiero saber más antes de otorgar las órdenes de interceptación de las comunicaciones.
- Pero, señoría ilustrísima, dijo uno de los amanuenses, inclinándose en perfecta proskinesis hasta tocar los zapatos Martinelli de Su Señoría Ilustrísima, eso nos hará perder un tiempo precioso y quizás nos impida conocer la estructura organizativa y/o financiera de los números intermedio “ 432” y “415”, Chao Hai y Pak Tze Sin, los mensajeros y los encargados de las finanzas.
Se refería a las operaciones de la INTERPOL, y a la operación “Papel Blanco” o “Pak Tze Sin”, que tenían por objetivo debilitar a la Organización interviniendo su sistema de comunicaciones y su sistema financiero en paraísos fiscales.
Cuando se habla de paraísos fiscales automáticamente s piensa en las Islas caimán, cuando en realidad no hay que irse tan lejos: los Bancos Suizos, de Luxemburgo o de la City en Londres entraban al trapo sin remilgos de ningún tipo y blanqueaban en nanosegundos el dinero de la mafia China de los 14 K o la Sun Yee On.
- Lo sé, pero hasta que no tenga más información, no daré esa orden de intervención del espacio radio ecoico, dijo Su Señoría, impecable en la dicción y chupando cámara por su ángulo bueno. Sea así. De fe, señor secretario.
Y una vez terminado el trámite, se limpió el maquillaje con una toallita perfumada, sonríó coquetamente a la cámara y se alejó de la misma por su lado bueno.
Chapter 18

No se pone nada. Que luego me copian. Demostrado.
James Ellroy, defiéndeme.
CAPITULO 18
La llamada del Fiscal no admitía excusas. Berto se presentó puntual. Cabreado, pero en punto. La puntualidad le ponía de mala baba. Condujo con prudencia y llegó, cosa rara en él, con tiempo a la cita. . Intentó sonsacar a la secretaria de que humor estaba el jefe, infructuosamente. Corría un rumor recurrente: que quien se empeñaba en manipular o hacerse el valiente ante el Fiscal Indomable ,terminaba en libertad condicional y con cargos
Opciones: Se bajó de la harmala con seconal caducado y eso le daba migrañas-las plantas se las habían traído de Jordania una amigacha suya americana, que inocentemente se prestó a ello- Junto con una delicada botella de agua recién traída del Río Jordán, un ejemplar de los Siete Pilares de la Sabiduría y unos gramitos de Peganum harmala, la ruda siria, plantitas compradas a precio de risa/saldo en un bazar de a bella ciudad cuna del historiador Tucídides, Halicarnaso. ( Ciudad ahora llamada Bodrum/Bodrio). Bodrio lleno de turistas alemanes con zapatones y calcetines blancos, que lo llenaban todo de chucrut y salchichas medio mordisqueadas. Ciudad desperdiciada por el utrismo de alpargata
Opcion B: Consulta el reló. 12:51. Tiempo para un chute superrápido de Efedrina. Visto y no visto. Se sintió despegar como una V-2 de Von Braum armada de titadyne y combustible sólido. Subió y bajó por Imperial railway. Sintiéndose poderoso. Desde diez kilómetros de altura pudo divisar las centelleantes lucecitas de todas las cafeterias y gasolineras – Cuando bajó de Air Jaco, faltaban dos minutos para la cita con el DA, El Fiscal.
Esperó los dos minutos y luego entró, con confianza en el despacho: Déjale que hable. Y cuidado, que cada ve que abres la boca , sube el pan. A un metro leyó el cartel:
FISCALIA
“ Ven de vacaciones, te irás en Libertad Condicional”.
Pero la llamada del Fiscal no admitía más retrasos. Le habían localizado. Berto ignoraba cómo, pero uno, por muy oveja negra que sea, no se resiste ante la conciliadora, pero a la vez imperante llamada del Ministerio Público enmarcada en la voz de Fernando Ysasi pidiéndole colaboración y, oh albricias, dejando abierta la posibilidad de volver a la legalidad.
Fernando Ysasi le expresó la confianza que tenía en él para poder poner los micros en casa del Amo de la Gramática, del Cicerón del Derecho Penal. Del Superjuez con derecho de pernada sobre el resto del populacho.
Alberto brillaba y refulgía. Cosas de ser bipolar. Leía mucho y era bueno con la psicología del Readers Digest.
Sus artimañas poco o nada impresionaron Ysamendi, que tenía un informe detallado suyo encima de a mesa-
INFORME
Alberto Ramírez Heredia.
Documento anexo 45. & de Febrero de 207.
Expediente resumido de PERSONAS SUBVERSIVAS dentro del departamento.
Encabezamiento: Cronología, Datos personales:
FN: 5 de Mayo 1961.
Altura: 1,74
Peso 101 kg.
RESUMEN : El sujeto ALBERTO RAMIREZ HEREDIA debe ser considerado una figura antisocial. Inteligente y lleno de odío. Pero con importantes contactos dentro y fuera del Mundo marginal. Omisiones en su expediente. Escasez de formación académica, suplida por arrojo y valentía. Seis citaciones. Una vez, en Elda/ Petrer, había detenido a un atracador de joyerías pese que el sospechoso iba armado y disparó primero. A menos de dos metros, tres disparos. Dos fallos del atracador. Bingo y premio para el policía. .
Seguía un amplío historial de expedientes disciplinarios, inconclusos o empantanados en la vía administrativa. Tenía buenos contactos en las alturas. “Do not mess with the bragg”. Una suspensión cautelar de 3 meses por intento de extorsión a uno de sus confidentes. A sus canarios les salían canas antes de tiempo.
El fiscal Ysasi leyó una docena de veces su expediente. Luego habló con algunos de sus compañeros, pro así llamarlos , porque comprobó que casi ninguno repetía turnos y que sus binomios duraban escasamente tres meses, antes de que el otro agente cogiese una baja por depresión o decidiese irse a otro destino.
“Rotación de compañeros necesaria” , adjuntaba una de las notas a pie de pagina de sus dossier .No indicaba las causas.
- Los civilones, decía el Fiscal Ysasi por la Benemérita, ya lo han intentado, Alberto, pero no han podido ni tan siquiera acercarse a la casa-finca, que tiene en las afueras de la urbe.
- Hmmm, atinó a decir en un murmullo, Berto.
- ¿Porqué llevas pistola?. Dijo Ysasi.
- Desearía no llevarla.
- Hoy hemos recibido tu informe.
La palabra “informe” estalló como un fuego de artificio. La actitud de Togas le impactó. Bajándole de Air anfeta en pocos nanosegundos. Berto nada dijo. Las palabras ardían en su boca, pero , repetimos, era psicópata, pero ni un pelo de tonto.
El Fiscal siguió su peroata: Fé híbrida en ti es lo que tengo,, chaval. Alberto, decidió seguir de forma cautelosa. Necesitamos un tipo con arrestos. Capaz de todo.
Silencio sonoro. Berto contemplando los mosaicos del techo.
-Me gustaría ver una prueba de tu buena voluntad, Alberto.
-No quiere decírmelo.
-¿El qué?
- Mi reingreso en el CPN, con todos los honores.
-Te conozco bien. Estás o suficientemente desesperado para coger el caso. Yo no debo ni puedo ofrecerte nada. Y menos saltarme la ley y reingresarte en el Cuerpo de Policía Nacional.
Apagón. El fiscal embarazosamente cerró su `portafolios. No may más que hablar.
-Entonces, olvídelo.
-Toda tu parte de complicidad está ya expurgada. No vemos…, no veo la necesidad de volverte a arrastrar por el fango. No puedo prometerte nada, pero se te trataría con equidad y se te reintegrarían derechos. E incluso postularíamos ante quien proceda que colaborastes a petición de la Fiscalía para la resolución de un caso muy complicado…
Berto desmenuzó dos dexes en el bosillo interno de su chaqueta. No podía creérselo. El fiscal pidiéndole un favor. Por los altavoces de su cerebro Air Jaco anunció próximo despegue en cuanto saliese del despacho del Fiscal: menuda priva se iba a pegar esta tarde. Por os atrasos en sus reivindicaciones.
-Necesitamos de tu infiltración en el entorno íntimo de…del objetivo. Y de que grabes pruebas incriminatorias de su relación con bandas de crimen organizado.
- Hay cosas que no quiere decirme.
- Secreto sumarial
Final Feliz, a biutiful black novel.

Presentacion Sala Ambito Cultural del El Corte Inglés de Alicante. 19,30 horas.
Dia 2 de Febrero 2012, día de la Candelaria.
Personalmente si pudiera estaría en Cartagena de Indias bailando la cumbia encima de una barra con tres daiquiris en ése día ( es la Patrona de esa bella ciudad Colombiana), pero no tendré mas remedio que hacer el paripé de presentar esta novela negra escrita como James Ellroy, medicado con Vicks sprays y metofenidato en tetrabrik.
Con un poco de suerte me traeré a un autobus de tetrapéjicos para llenar la sala de gentes que no puedan huir al empezar mi pedante disertación de porqué escribí este libro de mafias chinas.
Avisados están. No hay ni vino español, ni canapés.Ni hostias. Bueno, si, puede que me lié a dar mazapanes como me salga un poco de mala milk y me liaré a hostias con los que me toquen los huevos con preguntas tontas.
Final Feliz: la mafia china entra en la Novela Negra

Nuevo libro disponible sólo en ésta dirección granico229@hotmail.com o bien enviando un cheque barrado al portador a las Islas cayman, a nombre de mi amiguete Nacho Urdanga, que trinca pa el y para todos los niños pobres del mundo/ mundial.
El 20 % de éste libro va a Cáritas Españolas/ Jesús Abandonado.
Nasti de plasti. Si el libro triunfa, si se vende, va a parar al bolsillo del currante que les habla, que hay que tapar agujeros. Agujeros de los mas excelsos lupanares de Ucrania, Estonia y Lituania.Es que soy muy campechano.
Y si sobra algo, me iré a cazar osos borrachos.O jabalises , como el Ex Fiscal.
De venta en algunas librerías (pocas) no plegadas al Poder Establecido.
"Final feliz"
Por Selma Hecker.
CAPITULO I
El
“Final feliz”
Por Selma Hecker.
CAPITULO I
- Bienvenido a Camelot, marinero. Le dice la chica de los tíckets.
El local – Luau-luau- está muy bien situado. Tres rutas de escape a mano. Portero de la entrada. Tipo friiiiiiiiio y de negro. Pelo cortado a cepillo. Tiene pinta de ex militar acostumbrado a romper huesos ajenos con el canto de la mano, mientras que con el otro se toma un daiquiri. Hombros anchos y el inevitable pinganillo en la oreja.Dos de la mañana de un gélido día de la Candelaria.
Hacen cola una docena de personas, entre ellos dos friki-navajeros con pinta de cholos . Uno alto y otro bajo. Los dos están rapados al uno. Cazadora marrón ajustada de cuero uno, con el logo, semiborrado, de un bulldog, no se le distingue bien. El otro, el chaparro, se marca unos imaginarios pasos de baile para ahuyentar el frío. Lleva unos jeans caídos que dejan ver dos traveses de dedo de la raja del culo.Gorra de lentejuelas negra y camiseta de tirillas pese al viruji reinante. Los dos tiñalpas echan un pestazo a chirleros que canta decenas de metros a la rendonda. Saludos festivos a un coche que pasa tocando el claxon de la cucaracha, que no puede caminar. Uno de ellos se rasca el bulo y saca del bolsillo de atrás una chantona y una bolsa con reina.Miran una esquina próxima para apalancarse un picotazo.Dicho y hecho. Se abren la canerfa y los dos julays se ponen cieguísimos en metasegundos, cogiendo Air Jaco en el overbooking de la madrugada casposa de la noche que se mueve. Efluvios de gasóleo que irritan a los de la cola.Los dos, a su bola. Vuelven a la fila, entonados y grisáceos por haberle dado esquinazo al torki.
A pocos metros de ellos. En un ejercicio de lógica espacial y un curso de licenciado en el despliegue de los puntos de vista subjetivos, el Agente de la Comisaría 37 sabe que va a haber lío. Es su trabajo. Esos dos muleros llaman la atención del pestañí, que se agarra a la empuñadura de nácar de su pusca y , despacio, se acerca el pinganillo para indicar a su binomio-que debe estar medio cascándosela a seis manzanas dentro de la lechera- que va a haber tomate, pues va a detenerlos en el acto por bisnear con bacalao en plena calle. Sosprendentemente su amigo Camarasa, en la lechera, no responde.El gurí se cisca en los muertos de su compañero. Encomendándose a los Santos Custodios, los patrones de la Policía, agarra la cacharra y se va a por los dos julandrones.
A seis calles de distancia, un coche camuflado en el que Camarasa se entretiene tonteando con el dial de la radio, mientras acaricia con la palma de la mano la palanca de cambios. Este servicio le amuerma. En el gobi se está mucho mejor con la calefacción, los cafelitos y el buen rollito de poco currele a esas horas y en víspera de puente. Sueña que está en el circuito de Interlagos. Copiloto de Ayrton Senna, “ Curva a la derecha, RAS”, le pasa al carioca las informaciones del trazado. Deja correr su imaginación. En el asiento de atrás hay una manta corta de viaje, por si le entran las siete cosas. El frío, aunado a la humedad del Canal próximo, cala en los huesos. El frío es atroz y , junto con el aburrimiento, rompe las voluntades en los trabajos de vigilancia. Camarasa está tomando la curva seis haciendo un ruidito de un motor reduciendo de seis mil a dos mil revoluciones con su boca fruncida cuando de repente la tierra tiembla. Oye el sonido inconfundible de disparos.Sale empalmado con la fusca a balconear y corre hacía la dirección en la que han sonado los disparos.
Vuelve de su onírico estado y se encuentra a su compañero todavía vivo, con la aorta estallando dentro por el balín del veintidós corto que sale en forma estrellada a la altura del botón de la bragueta. Se arrodilla y le coje la cabeza, reflejando su rostro ceniciento en las dilatadas pupilas sin vida de su compañero.La parca atropa ha hecho de las suyas y se lo ha llevado con un viaje de sólo ida con el barquito de caronte .
-Monllor, te hemos buscado un nuevo compañero. Sé paciente con él. Hace quince meses se cargaron a su binomio en un garito. El estaba en la quinta cagada intentando sacar fruta escarchada de su bebida con un palillo rumaki mientras a su compañero lo achicharraban a quemarropa dos chirleros enfarlopados que hacía cola a la entrada de un bistró/ garito ; cuando salió, tarde, de la bombona sólo pudo verle expirar. Ha estado de baja psiquiátrica dos semanas. Los loqueros le dieron el alta hace dos días y ya es tiempo de darle manga y que vuelva a la rutina. La mejor forma de olvidarse del tema es currele intenso y sin tiempo para pensar. Seréis binomio a partir de ahora. Se Llama Camarasa.
-Si , señor”.
- Nunca se pudo detener al autor o autores de los hechos. Su Señoría absolvió a los dos reboleros por falta de pruebas”, termina diciendo el Comisario Jefe , mientras se toma una Cocacola light. “! Un asunto chungo. Los dos tipos estaban con el pavo y con subidón. Ya sabes, lo de siempre. Buenos caballistas. Gandes abogados. Inimputables por enajenación mental transitoria y puntas de gavinas. A la rue en menos de dos años. Consiguieron una condena mini yeyé- Monologa entre sorbos de manera inusualmente apagada- por varios segundos más, y despide a Monllor con gesto militar escaso y breve.
Luego, mirando el retrato de los dos chicos del agente asesinado, tan sólo dice:
-Puta mierda de vida.
Se limpia una gota que pugna por salir de su lacrimal y sigue fumando cansinamente, dejando caer la ceniza encima de su mesa.
Libro

Estimado Sr lector
Por la presente le indico que el próximo 23 de Abril, festividad de San Jorge, presentamos en El Corte Inglés de una ciudad española el libro denuncia "El Contador de Arena", cuya breve reseña quizas puede leer un poco mas abajo.
El Contador de Arena es otra novela del prolífico ( ?) autor Selma Heckler y cuenta la historia negra y truculenta del lumpen de la ciudad de Akra Leuka, una ciudad donde llega un polizón en el sollado de un Barco que procede de Algeria, este inmigrante ilegal lleva incubado un gérmen mortal, la Yersinia pestis y se monta un pollo del carajo cuando la peste - a mi no me miren, que yo no he sido- irrumpe en el escuálido sistema sanitario de pequeños reyes de Taifas de nuestra España multiplural y autonómica regida por veterinarioas sexadores de pollos a tiempo parcial, pinchaculos diplomados con aires de grandeza desfasada, bellotaris, sembradores oficiales de cizaña y aprieta braguetas casposos, cabezas de chorlitos, zapateriles, glosopedas en paro, sacamantecas, arrastratraseros, tuercebotas híbridos de monja alférez y comisario político chequista, socialistos con ganas de suelo urbanizable, funcionarios de medio pelo viviendo del mamandurrio público, proxenetas del poder político haciendo pasillo en la muntañeta, funcionarios que pegan mocos en los techos de sus despachos en horas de trabajo, comedores profesionales de alfalfa en el pesebre social-comunista y lameculos habituales. Frente a esta tropa de lerdos y verriondo necios, tres investigadores tratará de aislar, secuenciar, traquear el origen de la epidemia y luchar contra ella.
Nos gustaría saber si podemos contar con su presencia y , de paso, ilustrar y contar a la audiencia y a la ciudadanía ( como dicen los progres) , la persecución orwelliana, brutal, sectaria y contraria a Derecho de la que Vd. y su librería han sido objeto.
Hoy día, como sucedía en ficción en los Libros de Ray Bradbury "Farenheit 451", los bomberos del Régimen, cercenan las libertades hacen casi imposible encontrar libros que ofrezcan una verdad diferente o un diferente punto de vista que se aparte de la Dogma del Pensamiento Unico.Hoy día es una ordalía poder encontrar libros de David Irwing o de autores revisionistas, por ejemplo.
Hoy dia, la anestesia generalizada hace que sea un tremendo "delito" el intentar informarse y saber y buscar la Verdad, tan inconveniente para el Régimen social-comunista imperante. Sin mas de momento, que rido y potencial lector, reciba un respetuoso saludo y mi ánimo en su lucha por la Verdad. Ah, y páse el mensaje si éste artículo le resultó de su agrado.
NUEVO LIBRO DE SELMA HECKLER.

FRAGMENTO NUEVO LIBRO DE SELMA HECKLER.
El primer navajazo le entró a dos centímetros por debajo de la oreja, desgarrando la piel como una navaja de Albacete penetraría en la mantequilla un día caluroso de julio. La cara porcina del bujarrón se contrajo levemente y soltó un apretado ruido , una ventosidad exabrupticamente diminuta que sonó como el pedo de un grillo y que le sonó a Jeno como “grrrj”. El gritito, lejos de aplacarle, le hizo arder aún más su sangre, ya encrespada por los seis lingotazos del Coñac Torres que se había metido al cuerpo durante tres horas previas mientras vigilaba apalancado al espécimen en el interior del coche. Cuando retiró el cutter la sangre saltó hasta el techo como un geiser de lava, como un arco voltaico escarlata que se expande en multivariantes formas sobre la pared encalada.Miró la cara porcina con mofletes sonrosados de su agresor. La sebosa redondez de un lameculos habitual, palanganero y memo de los que realizan la proskinesis ante el poder establecido. El necio y verriondo cuerpecillo inició un ataque. Pero Jeno no le dio respiro. Rápidamente le dio un empellón que lo hizo trastabillear un poco, pero El cerdo recuperó el equilibrio y braceó levemente con sus manos regordetas y sus mofletes aumentaron su tono carmesí mientras trataba de sujetarle las manos en un vano intento por agarrarle. Sólo entonces se dio cuenta de que su rival tenía “la mirada de los mil metros” y que su determinación de matarle estaba clara y que lo que había empezado como una reyerta leve iba a terminar con uno de ellos desplomado, muerto y derrumbado como un polichinela. Y al cerdo le entró en miedo. Sus ojillos ojivales estaban velados por el pánico. Y en honor al dios Pan, Jeno tuvo cuidado de tomar impulso y acertarle de nuevo, pero esta vez el filo entró-entró y oblícuo y descendente con trayectoria curvada hacía abajo. Con saña, nada de cortecito de señorito andaluz cotando jamoncito con vaso montilla en la mano. No, como u rudo fresador le metió el estoque con garra y la tajada fue de ley y le desgarró las aletas de la nariz. Los pliegues de la piel quedaron aleteando sobre los dos orificios y el resoplido del cerdo al respirar movía como una sábana secándose al sol del verano en un día despejado los flecos de piel descarnada. El cerdo se quejaba como esos guarros a los que el matarife les despacha mientras la quermese de invitados aplaude y toma cañas y tira las gambas al suelo encerado. En realidad ese último golpe le hizo más dolor que daño a su victima, pero El Cerdo perdió unos breves segundos en quejarse, los suficientes para que dolor preñado de decibelios le hiciera darse cuenta a Jeno que la tarea no estaba acabada y que si su víctima si aún tenía fuerzas para gritar, también las tendría para correr o zafarse. La posibilidad de que el madrileño se le fuera de najas y vivo hizo El que Jeno le clavase de nuevo el metal con tanta fuerza que se hizo daño en la muñeca y gritó al mismo tiempo que el acuchillado. Hubo una sinergia en los dos gritos. Grito de rabia triunfante desde el fondo de su alma liberada de Jeno en cumplida venganza y grito de miedo dolor y sudor del otro. Pero el grito del cerdito tenía un timbre más agudo y más preñado de dolor, mientras que el del agresor era el grito de rabia y satisfacción del desahogo de tantos meses de sufrimiento. “El grito descarnado de Puerto-Hurraco, señores del Jurado “ diría el anancástico evaluador psiquátrico unos meses mas tarde en , medio del tormentoso proceso. El grito con que el primer primate le dio con la quijada de mulo al otro espécimen luchando por la comida en los tiempos de los mamuts y el deshielo. El grito del triunfo. El grito del sobreviviente. El grito del superhombre mandando al carajo al superego, a Freud y a su pastelera madre sionista y fajándose como un estibador patibulario sobre un nazerí corrupto que está chupándole la sangre. Jeno pudo ver como los ojillos –rojizos por el hash- del otro le hablaban en el lenguaje mudo de la sorpresa ante la Parca. El Cerdo- respetemos su anonimato, señores, pues al fin y al cabo está finado- y es su cuerpo putrílago en la actualidad con las seis cuadrillas de la muerte de Megnin campando por sus vísceras, pero al Puerco le empezaba a sentir como se le escapaba la vida por la espetera babeante y rojiza. Jeno no se anduvo con miserias y generosamente esta vez le segó el cuello encima de la nuez. La herida se llenó espumeante de baba y sangre, como un geiser pero una sangre tan oscura que parecía coca-cola . Jeno no estaba para detalles cromáticos, pero la visión del otro ahogándose como un perro, lejos de calmarle le excitó aún más y –esta vez lentamente y recreándose- le endosó una patada en la entrepierna del otro que lo tumbó sobre sus rodillas. El otro tosió y otros cientos de pequeñas gotitas de sangre pulverizada como gaseosa con casera, se esparcieron sobre el suelo de mármol de Almería, con su inmenso corral y su hermosa bahía. Se ahogaba en sus pútridos y babeantes fluidos mezcla de sangre espumosa y mocos verdosos. Las gotitas rojas de sangre salían expelidas por cada respiración como un taponazo de champán, pero con cada arcada se le iba llenado al fuerza y sus ojos empezaron a ponerse balncos y a cerrarse. Las gotas de sangre en la pared fueron luego cuidadosamente estudiadas por Los adoradores de Césare Lombroso tuvieron cientos de muestras a cual mas optima para jugar con sus legos y pinceles.Jeno se echó hacia atrás, basculando todo su peso al descargar el siguiente golpe, pero esta vez se aseguró que toda su rabia convergiese en el momento del impacto. La mano de su victima se interpuso y Jeno pensó que después de todo las heridas defensivas serían una prueba mas de que en su crimen se había dado alevosía. "Hubo alevosía?, si señoría, hubo alevosía, por favor forniquese a su tía, Señoría; y que mejor acabara rápido con la matanza antes que recrearse en la muerte. “ Curiosamente, su mente se volvió mas astuta y decidió que la presencia de heridas de defensa le incriminarían aún mas y que mejor acabar rápido.
Había planeado el asalto durante meses, pero luego se sorprendió con que rapidez y rotundidad ocurrían las cosas en la vida real y fuera de su espacio vivencial interno. Coño, ni se estaba dando cuenta de lo que hacía y si pasaba es porque a fuer de haberlo practicado en su mente cientos de miles veces, las cosas no salían tan perfectas como en sus pensamientos hipnopómpicos que siempre se solapaban con una erección en el despertar de Jeno, mientras que las imágenes hipnagógicas las tenía Jeno antes de irse a dormir y … ¿ Y eso que és? Decía la gente en el Juicio Oral.
Pues que hay unas lesiones en mi defendido que le impedía percibir las percepciones. Decía el abogado de oficio mientras se tiraba unos guiños a la secretaria taquimecanógrafa estética y estenógrafa. La asimbolia es la pérdida unilateral del componente simbólico de la percepción, mientras que la agnosia es la incapacidad bilateral de discriminar y diferenciar cosas o sonidos ( agnosia auditiva) mientras que en la asimbolia se ha perdido la capacidad de reconocer las formas y la materia.
El componente simbólico de la percepción para percibir cosas y reconocerlas. Vamos, que en el cerebro de Jeno se producía una asimbolia y , total ya puestos a matar, A Jeno le perdía todo conocimiento de los objetos. Podría matar al cerdo mil veces en su imaginación y “podía producir el espacio de los ojos cerrados” y al cerrar sus ojos durante las incontables sesiones del juicio retransmitido en directo para Tribnal TV, pay per view, que santa te conserve vista. Pues él citado jeno poseía el don de la alucinoidia óptica y en todas ellas tenían un arma diferente. Lo único que no variaba era el resultado final.
El Cerdo exangüe. tal como el lo esperaba y la desencadenante concatenación de hechos era taan precipitada que a penas si el, el autor del hecho criminal, pudiera regodearse en su trabajo. Echó el resto y superando el dolor de la mano sacó el cuchillo nuevo y reluciente ( le había costado el maletín 49,97 euros en un Lidl). Y ,como se trincha a un pavo en Navidad, con un trallazo, se lo clavó con todas sus fuerzas debajo de la tetilla derecha. Notó el ruido de cómo se rompía la costilla y luego se dejó literalmente caer sobre él con todo su cuerpo, mientras movía como una batidora el filo hasta avanzar en el interior del cerdito. No era un error al lado opuesto del pecho donde no estaba el corazón.
Por sorprendente que parezca, algunas heridas del corazón eran factibles de ser curadas porque el propio grosos del músculo actuaba como una espuma que hacia que se cerrase la herida. Como uno de esos esprays que venden en las gasolineras para aplicar a las llantas cuando se ha tenido un pinchazo durante el viaje. Se aplica al tener un pinchazo y se aguanta hasta llegar al taller. Pues no, oiga, yo me cepillo al Cerdo y éste porcino se queda aquí listo de papeles, oiga usted. Solo faltaría que despùes de todo El Cerdo se salvara porque algún samaritano lo llevase rápidamente al hospital y algún galeno con manos de pianista y barnard de última generación con lentes culo vaso de esos tan empollones de Torrelodones, tócame los cojones, le cosiera el desperfecto al Cerdo mientras él iba a galeras a lavar gayumbos carcelarios durante nueve años. No, mejor pinchar en el pulmón, que se pincha como un globo y se deshace como pan mojado. Y además la muerte es mas dolorosa. Al ceerdo se le encharcarian los pulmones y se ahogaría en ssus propias babas como un pez que lo sacas del agua y babea penosamente durante seis horas antes de palmar. Con la fuerza del golpe Cayeron los dos, pero Jeno encima aprovechó el momentum para avanzar como una perforadora moviendo el cuchillo dentro del otro mientras sentía la sangre correr por sus muñecas e impregnar sus ropas.Pasaron lo que el pensó eran unos segundos,pero que luego los de la Judicial estimaron fueron entre diez y veinte minutos mas hasta que El Cerdo dejó de moverse. Jeno, durante sus muchos meses de preventiva se había esforzado en regresar mnésicamente a ése punto álgido de los hechos,pero no abía manera de recordar nada. “Amnesia lacunar voluntaria” había diagnosticado la forense, una tipa seca, mal follada y avinagrada que andaba con las piernas torcidas y con medias rotas y que durante el jucio habia sido la orácula con cara con ojos de tortuga adicta a la nicotina.Jeno se levantó trabajosamente, con todo su pecho manchado de sangre y por un momento pensó que ambos estaban heridos. Quien sabe, en su descarga de ira y furor le podrian haber heriddo y ni haberlo notado.Pero no, estaba indemne.manchado de sangre en el pecho y de semen en los poantallones,pues el otro se habia corrido en un estremecimiento final.Que asco, pensó Jeno, este tipo es un Cerdo y se comporta como tal hasta el final. Luego se apercibió que el cuchillo había literalmente atravesado la intersección de dos vértebras y había seccionado la médula, haciendo que el paroxismo de su exhangüé victima fuese una eyaculacion peri mortem. Sin glamour el madrileño se había ido al otro barrio culeteando bajo los efluvios de la babosa excrecencia del caracol. Disgusting man until the end.Jeno se sorpendió lo curioso del cerebro humano. Acababa de darle el matarile a un pervertido y su a su parte reptiliana del rinencéfalo oculto y profundo como un tesoro le daba por hablar en extrañas lenguas. Vale, Diderot, que no estoy ahora para disquisiciones filosóficas, dijo a una de sus voces habituales que reverberaban en su cerebro. Otro día hablamos, hoy estoy ocupado destripando al hideputa que violó a mi hija. Es la eidética imagen que me ha mantenido con vida estos 14 meses, resopló.Se levantó de forma vacilante y se dirigió al baño. Se metió en la ducha y , sin molestarse en quitarse la ropa, abrió el grifo mientras su garganta soltaba un estallido final de alegría. AhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhFue la última vez que exhaló un sonido como hombre libre. El animus necandi había triunfado, pero su Alma inmortal se liberaba de él de forma paulatina y lenta, como un chorro de vapor que sale por un agujero y se evapora hasta las nubes dejándole convertido en otro asesino.Allá arriba, encima del cúmulo algodonoso 3465 , sus dos Angeles Custodios movían levemente la cabeza.
-“Pena de tu chico, Juanito, se ha convertido en un asesino.Tontamente”
-“Si”. Lágrima solitaria. “le dije que estudiase Notarías”
-“¿Y ahora?”
-“A sufrir”




